Eh aquí, en un Ciber, estoy en un habitáculo con otra persona, no la veo pero esta hablando con alguien a través de esa pantalla, al final es como si hablara conmigo, ya se que es una señora mayor, que sus hijos están en Bolivia de donde ella es, que no volverá a su país pues nunca se sintió bien tratada allá, que le gusta Torrevieja y le parece un sitio tranquilo y bonito aunque hecha de menos que no haya mas espacios verdes. Torrevieja parece enorme, creo que incluso tan bien dotado de comercio como Alicante y más barato, voy a estar un par de noches en un Hostal que esta bastante bien de precio, 25 euros el día, espero me de tiempo a recuperar mi base, mis pies, hoy ya estoy mejor. Anoche cuando iba a cenar observe un par de situaciones que me hicieron llegar a la conclusión de que era un lugar poco seguro, justo en la terraza en que me senté a cenar tenia por vecinos a cuatro personas que no parecían estar hablando de cosas muy legales y de vuelta al hostal me cruce con tres africanos en una aptitud un poco violenta discutiendo por algo que no me pudo quedar claro pues discutían en su idioma.
Dar espacio al tiempo, tiempo al tiempo, no huir de nada y no querer volar a donde no estas, dedicación en el camino, en lo que crees, aveces me he descubierto huyendo de cosas pasadas, de historias que sucedieron, de esas invasiones de lo mio, de lo que me pertenecía y entonces aparecen los limites y aparece la desconfianza, aparece el miedo, se van creando idiomas distintos, surge la bronca, la mente se confunde, se mete en sensaciones de dolor y aparecen los recursos que conozco, recursos viciados, recursos no conscientes, son esas cosas que no me llevan a ninguna parte, si mis pies están heridos ¿a donde voy?, si mi mente esta herida ¿a donde voy? pero no puedo desaparecer y así que lo mejor es parar, parar y reconocer esos nuevos caminos, esos lugares que miran a la profundidad del mar, a la sensación de tranquilidad, de sosiego pero sin querer volar a donde no estoy pues ahora estoy aquí.
Y ya cae la estrella
y el cielo abriga la noche
en la profundidad del espejo
el acento se renueva
cuando la humedad se muestra
cuando el grito se acelera
entonces aparece el instinto
la única manera de decir
el tiempo ya esta aquí
(Dedicado a Sergio y Laura)
Dar espacio al tiempo, tiempo al tiempo, no huir de nada y no querer volar a donde no estas, dedicación en el camino, en lo que crees, aveces me he descubierto huyendo de cosas pasadas, de historias que sucedieron, de esas invasiones de lo mio, de lo que me pertenecía y entonces aparecen los limites y aparece la desconfianza, aparece el miedo, se van creando idiomas distintos, surge la bronca, la mente se confunde, se mete en sensaciones de dolor y aparecen los recursos que conozco, recursos viciados, recursos no conscientes, son esas cosas que no me llevan a ninguna parte, si mis pies están heridos ¿a donde voy?, si mi mente esta herida ¿a donde voy? pero no puedo desaparecer y así que lo mejor es parar, parar y reconocer esos nuevos caminos, esos lugares que miran a la profundidad del mar, a la sensación de tranquilidad, de sosiego pero sin querer volar a donde no estoy pues ahora estoy aquí.
Y ya cae la estrella
y el cielo abriga la noche
en la profundidad del espejo
el acento se renueva
cuando la humedad se muestra
cuando el grito se acelera
entonces aparece el instinto
la única manera de decir
el tiempo ya esta aquí
(Dedicado a Sergio y Laura)
Sin leer todavía tu último post, mientras termino a toda pastilla los dos últimos trabajos fotográficos realizados, todavía pendientes los envíos de remesas de una facturación ya acabada, sin preparar el riego que mantenga con vida los árboles y arbustos que tanta vida nos dan, y a menos de un día de nuestro viaje fugaz, de madrugada, a un balneario
ResponderEliminarpara curarnos en cuerpo y alma, decidí que, aunque no sobre el tiempo, no sobra el cariño a un amigo. Y en eso que nos encontramos con tu dedicatoria. Es cierto, el que siembra cosecha, y además en dos sentidos, pues la Tierra también nos sembró.
Como escribí en el comentario que se creó pero no apareció, me hubiera gustado haberte escrito esto antes, era mi intención, pero ya sabes que el trabajo nos tiene todavía pillados por el cuello. Ya agarra un poco más suave, lo que nos permite respirar un poco más también.
Te quería haber escrito antes porque yo he veraneado desde mis primeros recuerdos de niño hasta los 18 años en Guardamar del Segura. Antes era un pueblo de los de verdad. Un pueblecito de pescadores, como lo atestiguaban una fila de casas en primera línea de playa, más cercanas al mar que el propio paseo marítimo(éste nació con las primeras avalanchas constantes del turismo patrio). Quizá, de aquellas casas de pescadores no quede más que una o, a lo peor, ninguna.
Antes de tu llegada a la desembocadura del Segura (ejemplo, por lo menos antaño, de que en España usamos nuestros ríos como si de cloacas se tratasen) te habrás encontrado otra playa libre. Se denominan así, y no nudistas, porque, según leí un día en “el internet”, en España está permitido el nudismo salvo cuando cause escándalo social, o algo así. De ahí que haya playas denominadas libres en las que gente, en “pelotingas” o no, puedan pasear o descansar sin problema, pues aquel al que no le guste ya está advertido de que entra en playa libre: que luego no venga con escándalos sociales. A esa playa he ido un par de veces: siempre en pelotas, por supuesto.
En la desembocadura te habrás encontrado a un montón de pescadores “de orilla” (por lo menos antes iba mucha gente). Parece ser que todos los peces de agua dulce son comestibles, no así todos los de agua salada (o por lo menos eso dice “El último superviviente” de la TV), aunque como bajaba antes el Segura (neumáticos y otras mierdas por el estilo) dudo lo de la comestibilidad total.
Tras atravesar la desembocadura, en una zona todavía muy virgen (por lo menos antes) hay unas dunas, y más allá de estas (tierra dentro) un pinar fantástico. Entre ese pinar encontraron unos resto arqueológicos de un antiguo asentamiento bereber, o musulman, o árabe, es decir, de cuando la ocupación musulmana de la península, con su mezquita y todo (sobre todo por esto me hubiera gustado escribirte antes).
Como has visto, las playas de Guardamar son una pasada. Arena fina y la posibilidad de meterte muchos metros para adentro y el agua todavía no te cubre. Salvo los días más inestables que te puede cubrir a los tres metros de la orilla. Parece ser que entre la marea y las corrientes del Segura al entrar en contacto con el mar son las causas de ese cambiante litoral.
Pero llegaste a Torrevieja, la gran Babilonia. Una mierda de playa pero atestado de gente con ganas de juerga desenfrenada. Creo que en Guardamar hubieras encontrado un hostal incluso más barato pero el destino te ha hecho descansar en la corruptora y corrupta Babilonia. Cuando en Guardamar del Segura, a eso de las 3:00 de la mañana se acababa la juerga (bueno, en los últimos años continuaba en el Stupendo, capilla de la última canción del verano) los que podían se movían a Torrevieja, a las grandes catedrales del Bacalao, para poder acabar la noche viendo amanecer. Vamos, el turismo más anti-cultureta que he conocido, pero era la vida misma.
Bueno, esperamos que te recuperes y puedas salir de allí cuanto antes, JUAS, JUAS, JUAS, para seguir ese bello viaje que te estás marcando.
Un abrazo y hasta pronto amigo.
Laura y Sergio
Donde pone "no sobra el cariño a un amigo" no hace falta decir que debería poner "NOS SOBRA EL CARIÑO A UN AMIGO".
ResponderEliminarSALUD.
Cuida tus pies, amigo, y no dudes en parar si es necesario. Tal vez sea una señal...
ResponderEliminarHola Jesús, vaya aventura compañero. Yo estoy aquí más tranquilo ahora que acaba de comenzar Agosto, pero la semana pasada fué muy movidita. Animo y cuida tus pies. Un abrazo,
ResponderEliminarJose
Gracias Sergio por tus comentarios sobre los lugares y comparto que es así, mis pies van a mejor pero estoy un poco cansado,hoy por evitar el mar menor con el que me he topado en el camino al final he acabado tomando un bus a Cartagena y mirando que hacer....
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