Camiandar por la costa en principio podría parecer que no es demasiado complicado pero la posibilidad de que esto no suceda es posible, es decir desde afuera se pueden hacer conjeturas de que puede ser un paseo al lado del mar pero creo que cuando el camino no esta asfaltado o marcado, es decir cuando un camino es nuevo pueden pasar cosas. El mensaje que me dije al principio era de atención y de improvisación pero hay cosas que no pueden faltar, una de ellas es el agua, es decir, que halla algo construido donde poder reponer, al final he estado dos días andando, el primero anduve unas diez horas y en un par de ocasiones temí quedarme sin agua. Ese primer día había quedado en ver a un amigo Pablo, cuando él me comento yo di por entendido que al menos se vendría un tiempo caminando pero no era así, el estaba por la zona y era cuestión de tomar algo, al final nos vimos en
Campello, entre
Campello y
Villajoyosa en coche por el camino mas corto hay 20
kmtrs. pero creo que por la costa hay bastantes más, me encontré con diversas
dificultades, partes de acantilado que había que subir montaña y andar por encima pero lo peor son esas
urbanizaciones hechas para europeos cuyas calles son
largisimas, construidas de manera que no se puede salir a los acantilados supongo que también por seguridad, es decir partes acantiladas inaccesibles. Horas de aceras pero ahí esta la cosa, mas de una persona me ha dicho porque no había elegido una costa mas limpia de estas
urbanizaciones que por otra parte no tienen ni comercios y en las que me costo encontrar agua, pero esto es así ¿cuantas veces nos encontramos con cosas que no nos gustan y entonces desconectamos de sensaciones que nos causan estar centrados y estables? muy diferente es cuando alguien intenta invadir nuestro espacio con su aptitud, cuando intentan vendernos algo que no queremos comprar, cuando no nos dejan elegir, yo decidí
camiandar por este camino sin darle aveces demasiada fuerza a lo que me encontrara, el mar de fondo y cuando no podía verlo, podía sentirlo, su profundidad, su color, su olor.
Mis pies y piernas empiezan a tener molestias en distintos lugares, las molestias suben aveces a la cadera e incluso se despiertan en distintas zonas, sentir que una parte del hígado tenia cierta tensión me daba cierta preocupación pero los dolores van cambiando de lugar y siempre dejo espacios para el descanso y un poco de practica de
asana, no me he bañado todavía demasiado y tampoco he tomado demasiado el sol,
El primer día era importante llegar a
Campello para poder quedar con mis amigos Pablo y Diana, busque una habitación para esa noche y poder
adecentarme para estar con ellos como casi-nuevo. Tomamos algo en un sitio que acababan de abrir y nos trataron
superbien, como alguien que te regala su mejor ilusión del principio de algo y te lo da con todo el encanto.
El segundo día

anduve menos pero tuve que emplear casi todo el tiempo en atravesar la playa de
Campello, siete kilómetros de Playa me comento un
socorrista, y toda la primera linea de playa llena de sombrillas, todavía quedaban unos cuantos metros de arena hasta el paseo marítimo pero supongo que en Agosto apenas quedara espacio en esas playas o tal vez sí . Cuando acabe de esa playa, comencé zona curiosa de costa empedrada, no muy buena para nadar pero lugar ideal para
nudistas que todavía hoy es una cuestión de
minorias o por lo menos en esta zona, al principio creí que solo me encontraría con
homosexuales que en esto del
nudismo parece que lo tienen muy claro pero luego ya apareció también alguna mujer que otra, aunque la mayoría se quedaban en el
seminudismo o
top-
less que es mucho mas normal en cualquier playa. Un paseo bastante bueno pues el mar en algunos tipos de roca crea formas muy curiosas y de camino a Alicante.
En Alicante, donde estoy ahora, se me abría la oportunidad de descansar y poder meterme en Internet, encontré un sitio bastante bueno donde cenar y tenia que encontrar un sitio donde dormir bajo las estrellas, momento complicado pero donde hay confianza todo es posible, aquí en Alicante hay un monte y en su parte alta un castillo, "el castillo de Santa Barbara" y después de cenar hacía allí que me dirigí y después de subir y bajar por un barrio que esta lleno de escaleras, calles estrechas por donde solo se puede andar, allí en la semi oscuridad de la noche encontré un sitio ideal donde contemplé el mar de edificios a un lado y la gran muralla de castillo al otro, y que bien me habría venido una mosquitera pero la verdad es que todo no es posible, la capa de
superman la perdí hace algún tiempo pues en mi mochila llevo lo mínimo imprescindible.
He hecho bastantes
fotos pero unas cuantas han sido las elegidas, ahora mismo otra de las
dificultades de esto se esta solucionando, les he pedido a los del
ciber en el que estoy
porfavor que me enchufaran la batería de la cámara para poder recargarla así que en otro momento añadiré las ultimas fotos. Espero que si alguien le apetece venir y
camiandar junto al mar después de leer esto no se asuste aunque no esperéis que las cosas son fáciles. (Dedicado a
Sara, viajera de literatura)
Cuánto qué aprender amigo, sobre todo de las propias expectativas y prejuicios, verdad?
ResponderEliminarCamiandando en la distancia, miri.
Efectivamente, las expectativas creo que es mejor usarlas como un impulso pero no deben ser un impedimento, esto va de recibir lo que llega, tan solo sé que más adelante hay lugares donde encontrar lo basico, como un ciber, en este caso de los caros, creo que los que estan en establecimientos de juegos tienen un gravamen especial, cuesta casi el triple que en un locutorio o estoy en ciudad de luxe, en este caso Santa Pola, y encima no tiene ni USB para descargar fotos, ejemmm a pasear.
ResponderEliminarTe agradezco Jesús, las reflexiones y las fotos. Es verdad todo lo nuevo, que hacemos con ilusión tiene magia. Deberíamos intentar vivir así el máximo tiempo posible.
ResponderEliminarSalud.