jueves, 30 de julio de 2009

LA VELOCIDAD Y EL TOCINO


"No hay que confundir la velocidad con el tocino" ¿Alguien me puede explicar que quiere decir esto?. Por de pronto en este caminar me he dado cuenta lo importante que es aquí para la mayoría la velocidad, continué mi camino hacia el sur el miércoles después de estar un rato escribiendo en un ciber como ahora, salí casi a las doce de la mañana y con el mismo peso pero con más dificultad, tema pies pero que burro, pero que ahí seguía tranquilamente como quien no quiere la cosa. El caso es que justo al lado de Santa Pola hay unas Salinas y gracias a que las Salinas están pegadas a la playa no hay acceso con coche a estas playas, no sé, quizás dos o tres kilómetros de playa para treinta o cuarenta personas que me cruce, yo hice diversas paradas, baños, caricias a mis pies, pocas fotos, estoy tirando pocas fotos y allí advertí mas que nunca que el transporte a propio pie escasea bastante, al lado de la playa lo más importante es que haya un camino para el coche y entonces el campo de arena esta sembrado de sombrillas y personas debajo de ellas narcotizadas por el poder del sol. Bueno que este día mi paseo fue casi todo el rato al borde del fin de las olas "uy, uy, uuuuyy que me moja" en estas playas para cubrirte hay que entrar un montón adentro así que es ideal para niños-as, me viene a la memoria que cuando tenia alrededor de los ocho o nueve años casi me ahogo en el mar y es que de niños no vemos el peligro muchas veces, hoy en día a esa edad es muy normal saber nadar, la familia numerosa a la que pertenezco entonces no ponía atención en estas cosas, tres o cuatro mas tarde aprendí a nadar solo fijandome como enseñaban a una niña en una piscina que había a cinco minutos de casa, por cierto luego me hice amigo de la niña.


Sabia que me iba a encontrar con un río en medio del camino, siguen existiendo ríos, tendría que caminar hacia adentro para poder cruzarlo y al otro lado del rió ya se veía Guardamar del Segura , allí me tome un día de respiro para mis pies. Al llegar a Guardamar ya casi de noche tuve bastante fortuna porque me encontré un edificio bastante grande que tenia un restaurante chino, luego encontré bastantes restaurantes chinos, era de buffet libre y no muy costoso así que paré a cenar tranquilamente y después de cenar a buscar un lugar para arroparme con la sabana del cielo, allí también ahí Castillo así que allá me puse en marcha, en el camino me encontré con un par de grupos de personas que charlaban sentados-as en sillas en la calle, personas ya metidas en edad, ya me ha pasado en otras ocasiones del viaje que te ven aparecer y hacen comentarios en voz alta como si creyeran que no les escucho "y este ¿quien sera? ahí llevara una bomba, seguro que es el que están buscando de ETA", al segundo grupo les salude al pasar por su lado, me devolvieron el saludo y se quedaron en silencio mortal, lo curioso sucedió a la mañana siguiente después de despertar en una ladera de la montaña del Castillo que de pronto se escucho un ruido como si hubiera pasado un camión enorme por debajo con pequeño temblor, incluso podría haber sido la vibración que produce una bomba pero era un terremoto que parece ser que aquí es muy habitual según me comento una mujer que me sirvió más tarde una horchata.



De camino a Torrevieja ya saliendo por la tarde de Guardamar decidí otra vez dormir en la playa , buen lugar aquel aunque esa noche hizo un poco de frió, al levantarme cual fue mi sorpresa mientras recogía mis cosas descubrir que estaba en una playa que parecía de paseo, vamos apenas nadie preparandose para tomar el sol y eso sí mogollón de personas paseando a la orilla, me vino la imagen de la Gran Vía de Madrid solo que aquí no había tiendas ni Cines pero es como si tocara ver la Película de "paseantes de la Playa". Este fue otro día sin demasiadas dificultades para permanecer a lado de la orilla, acercándome a Torrevieja fui encontrandome con una serie de Calas en donde la textura de la arena cambiaba por la piedra, superficies casi planas de piedra enorme y agujereada por el mar en distintas maneras, me encontré una especie de huella gigante grabada en la piedra que fue como un mensaje de que debía terminar de curar mi huella para seguir andando, así que decidí parar un par de días en LA TORRE VIEJA aunque me estaba en cierta manera entrando ganas por estar llegar a la provincia de Murcia que me habían hablado muy bien de su costa pero fue lo que fue, no merecía la pena seguir así. (FOTOS)

1 comentario:

  1. Joder que putada, después de contarte toda una retahila de cosas no se ha guardado el comentario.
    Que te vaya bien y un abrazo fuerte. Laura y Sergio.

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